¡Las opiniones son libres, los hechos son sagrados!: Así nos mintieron
Por Gustavo Herrmann
Un día como hoy, también Domingo, pero de hace 11 años atrás la sociedad jachallera recibió un cachetazo a última hora de esa tarde noche.
Una cadena de WhatsApp enviada por trabajadores de la empresa Barrick alertaba a sus familiares y amigos de un derrame de agua cianurada en la mina Veladero.
A partir de ese momento todo fue incertidumbre, desesperación y por qué no decirlo, también y sobre todo miedo. En ese preciso instante algo se quebró para siempre y se convirtió en una bisagra. Desde entonces ya nada volvería a ser igual.
Pasamos sin escalas del silencio oficial (hasta el intendente del departamento Jorge Barifusa se enteró de la misma manera que el resto de los ciudadanos a pesar de que el gobierno provincial lo sabía desde el día 12 y lo ocultó) a la negación de la empresa para unas cuantas horas después y por la presión mediática reconocer tibiamente que fue apenas una contingencia, luego fueron 15.000 litros (la capacidad de una pileta Pelopincho) y a medida que avanzaron los días y a cuentagotas los litros derramados fueron 150 mil, medio millón hasta llegar a la escandalosa cifra de un millón y medio.
Nunca sabremos la verdad completa ni la cifra exacta de los litros derramados.
El pueblo se volcó espontáneamente a las calles, los funcionarios provinciales y los máximos responsables de Minería y Medioambiente se vieron obligados a poner la cara y aun así siguieron mintiendo y tratando de ponerle paños frios y echarle mantos de piedad
a la situación para cubrir a la empresa Barrick y seguramente también sus propias espaldas.
Mintieron en la provincia y hasta en los medios nacionales que se hicieron eco de la noticia y el descaro fue tan grande que en un noticiero central de la televisión sanjuanina (Canal 8) el día 14 y a menos de 24 horas de conocido el incidente la periodista responsable del mismo lo abrió diciendo que responsablemente tenemos que decir que no hay contaminación. Seguramente bajada de línea del gobierno de José Luis Gioja y también de la empresa Barrick. En otro canal (Canal 13 San Juan) el entonces presidente de la Cámara Minera de San Juan, Jaime Bergés minimizando el incidente llegó a afirmar temerariamente que el cianuro se utiliza de manera tan diluida que hasta una persona podía beberse un vaso sin sufrir daños en su salud. Hubo mentiras y justificaciones de todo tipo y tenor, no por desconocimiento, pero sí por tratar de minimizar un incidente gravísimo y por supuesto para proteger a la empresa Barrick de un descrédito mayúsculo y de consecuencias imprevisibles.
Hoy, once años después quedan aún muchas respuestas sin responder y promesas que jamás se cumplieron. Los responsables de la empresa fueron reasignados en otros destinos y los funcionarios y responsables políticos siguieron haciendo de las suyas como si nada hubiera sucedido. La in-Justicia sanjuanina hizo prácticamente nada al respecto seguramente esperando el paso del tiempo para la prescripción de las denuncias; amén de las que fueron desestimadas o mandadas a archivo. ¡La impunidad se volvió a enseñorear una vez más y aquí no ha pasado nada!
La inmensa mayoría (si no todos) de los registros que hoy se vuelven a mostrar desaparecieron mágicamente de las redes y la gente ante la inacción y la desidia de quienes debían castigar tremendo derrame se cansó y hasta se relajó de una manera llamativa. Lamentablemente cada día que pasa quedamos menos y ese silencio, tanto las empresas como el gobierno lo toman como una señal (equivocada, por cierto) de que tienen Licencia Social para seguir avanzando a gusto y placer.
LAS OPINIONES SON LIBRES, LOS HECHOS SON SAGRADOS y lo que acá se muestra mal que les pese a muchos son HECHOS que no se pueden borrar, aunque hagan lo imposible por negarlos o invisibilizarlos.
Cada quien saque sus propias conclusiones.
(Gustavo Herrmann - 13/09/2026)



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