Caso de “macumba”: La justicia de Jáchal rechazó el pedido para que se reabran las actuaciones en la Justica de Paz y la UFI del Norte tampoco quiso tomar una nueva denuncia por otros presuntos delitos

Caso de “macumba”: La justicia de Jáchal rechazó el pedido para que se reabran las actuaciones en la Justica de Paz y la UFI del Norte tampoco quiso tomar una nueva denuncia por otros presuntos delitos

Guillermo De Sanctis, Juez de la Corte Suprema de Justicia de San Juan. Una de las tantas fotos que son parte de la denuncia que la justicia de Jáchal no quiere investigar.

Luego de la negativa del Juez Martín Peñafort, Javier Leiva se presentó ante la UFI Jáchal, aportando pruebas nuevas, para realizar la denuncia para que se investiguen otros delitos posteriores a la denuncia inicial, y en la Fiscalía no se la quisieron recibir. “Conseguí un abogado”, le dijeron.

El ciudadano Javier Leiva, se presentó en el juzgado de Paz, el día miércoles 15 de abril para aportar nuevas pruebas con respecto al hecho denunciado de “macumba” en su domicilio. El Juez Martín Peñafort lo recibió y ante el pedido del denunciante no quiso aceptar la solicitud de apertura de las actuaciones y no recibió las pruebas nuevas que se querían aportar.

Audio de Javier Leiva ante la negativa de la Justicia de Jáchal

 

 

El denunciante, ante la negativa del Juez de Paz, decidió realizar la denuncia penal en la UFI Jáchal, solicitando que el Fiscal investigue hechos posteriores a los denunciados en el juzgado de paz. Para tal fin aportaría varios audios donde la denunciada admite el hecho que no quiso investigar la justicia de Paz. El caso es, el día jueves 16 de abril de 2026, se presentó en la Unidad Fiscal de Jáchal y, luego de esperar ser atendido, un funcionario judicial le dijo que no le podían tomar la denuncia “porque no se puede denunciar a una persona dos veces por el mismo hecho” y le “recomendaron” buscar un abogado.

 El derecho que la Constitución Nacional asiste a los ciudadanos argentinos se refiere a que un ciudadano no puede ser investigado dos veces por el mismo delito, y en este caso a la ciudadana denunciada no se la investigó, porque el Juez Peñafort envió a archivo las actuaciones. Además, no se iba a denunciar el mismo delito, sino otros presuntos delitos que surgen de hechos posteriores a la denuncia inicial en el domicilio de Bella Vista.

Lamentablemente, una vez más la “Justicia” de Jáchal, mira para otro lado y no brinda el servicio de justicia por el cual reciben sus suculentos sueldos, jueces, fiscales y demás.

Junto a la negativa de abrir la causa con nuevas pruebas, el Juez Martín Peñafort le dijo al denunciante que haga lo que quiera con las denuncias y con las fotos, por todo ello la familia de Javier Leiva, que está sufriendo en carne propia la desazón de una justicia inútil, informará a todas las personas que están en las fotos del hecho para su resguardo y bien.

Entre las fotos se encuentra una del Juez de la Corte de Justicia de San Juan, Guillermo De Sanctis, entre otras tantas. No parece un caso de “poca monta” dentro de la jerga de la justicia, pero queda la lamentable sensación de que hay “razones” en la justicia de Jáchal para no investigar el hecho.

Otra de las cosas que queda claro, en las pruebas que quieren hacer públicas la familia afectada y denunciante, es que la mujer de apellido Ruiz, oriunda de Jáchal, según los audios y otras pruebas, queda absolutamente desligada del hecho denunciado. La principal denunciada y que participa en los audios que la justicia no quiere investigar, es una señora de apellido Olmos, oriunda de Capital de San Juan.

 

Por qué la continuidad de la investigación periodística

La realidad es una sola. Desde el 28 de marzo hemos podido ver a varias familias golpeadas por un suceso dañino y vil por parte de personas que usan el “poder” para asustar, amedrentar y hacer dinero. Tanto la familia propietaria de la vivienda donde se realizó la “macumba”, como así también las personas y sus familias que figuran en las fotos extraídas de la letrina, sufren una gran incertidumbre y desamparo. Entonces es la Justicia la que tiene que dejar en claro qué es lo que pasó. Solo investigar, nada más. Lamentablemente eso no pasó, entonces, por ello, debe aparecer el periodismo para poner en conocimiento a la sociedad que existe un hecho que se quiere tapar con impunidad y descaro por parte de la Justicia en Jáchal.

 

Las Pruebas que no quiere recibir la Justicia de Jáchal

Entre las pruebas que se quisieron aportar, uno de los audios (existen varios más), se transcribe en forma textual el contacto entre el denunciante Javier (letra color negro) y la denunciada Nancy (letra color rojo). Elena o Elenita, como se la nombra en el audio. es la mamá del denunciante. A final, se puede escuchar el audio completo.

 

Dialogo entre Javier y Nancy

Hola, Nancy…

¿Quién habla?

Javier, el hijo de Elena…

Ah… Cómo le va… ¿Quién le ha dado mi número?

Mi hermana…

Ah… Dígame, dígame. ¿Cómo anda?

Más o menos…

¿Qué le pasó?

No me ha gustado lo que han hecho aquí en mi casa…

¿Qué?

Tirar las fotos y esas cosas y usted sabe lo que han tirado aquí en mi casa, en el baño…

No, nada que ver…

Usted cree que no…

No…

Yo no se por qué vienen a hacer eso…

Mire… ¿Cómo es que se llamaba usted?

Javier…

Usted se llama Matías…

Javier me llamo yo…

No, no sé que Javier, nosotros hemos estado con Matías…

No, no, mi hermano se llama Matías, es el mas chico. Yo me llamo Javier… El que les ha atentado y juntado los membrillos son yo, me llamo Javier…

Ah, bueno, pero usted me dijo que se llamaba Matías…

No, Javier…

Mire Matías, quédese tranquilo que eso no tiene nada que ver. Ya después, no se si quiere que venga yo y hable con usted. No le diga nada a la Any, porfi…

No, porque lo hacen aquí en mi casa y encima…

No pero no es… Mire Javier, no es nada malo, después lo puedo hablar con usted solo, usted averígüeme lo del alquiler. Me he venido para afuera, por favor no hable con la Any. ¿Ah?

A mí esas cosas no me gustan y menos que las hagan aquí en mi casa, porque yo no voy a molestar a nadie, ni le voy a hacer nada a nadie…

Bueno, yo le doy… Mire no tenga miedo, no va a pasar nada, no pasa nada. No sé por qué habló con su hermana. Pero quédese tranquilo, yo hable con Elenita, la Elenita sabe y no es nada malo, ni le va a pasar nada a usted…

Para usted…

No, no, a usted no le va a pasar nada…

No. ¿Pero y a la demás gente?

¿Cómo?

¿Y a la demás gente?

No… Pero eso no es nadie de acá de Jáchal, son gente que son de allá de San Juan. Y allá no hay un lugar donde no haya eso y no es nada malo…

¿Pero por qué lo vienen a hacer acá y no busca un lugar específico?

Porque su mamá me dio permiso en algún momento por alguien que se portó mal con ella, padre de uno de ustedes, no sé de cuál… Háblelo con Elenita para que le diga. La Elenita a un montón de gente me pidió en su momento, hace muchos años cuando la cuidaba a una señora acá… Eh… espérese que voy a cerrar la puerta que no quiero que venir la Any para acá… Usted no va a tener problemas conmigo, yo voy a arreglar con usted… Voy a cerrar la puerta, porque la Any no tiene ni idea, en realidad ella fue a buscar los membrillos y unas botellas de salsa, no sé a dónde… Yo le pido a usted que arreglemos entre nosotros dos. Usted lo que necesite voy a esta acá, y el voy a dar un dinerillo por eso…

No me hace falta el dinero a mí…

¿Ah?

No me hace falta el dinero a mí. Yo soy muy feliz sin plata, yo me puedo manejar así…

Por eso, pero no tenga miedo. Llámele a Elenita y consúltele que ella me dio permiso en su momento cuando el padre de uno de ustedes, no sé quién será, el tipo no le pasaba la plata, le había pegado a la Elenita, había tenido problemas y yo la ayudé en su momento, sobre lo de ustedes y ayudándola a que le dieran la cuota o que le pasaran dinero a uno de los chicos… ¿Su hermana le ha dado mi número?

Si.

Pregúntele a su hermana y dígale que hable con la Elenita y la Elenita me dio permiso en su momento. Me dijo que era su casa. Cuando venga Nancy venga acá porque eso lo hicimos cuando el tipo no le pasaba dinero… Eso no hicimos para ablandar esa gente. Para ablandar un montón de gente que son malditos, que se portan mal con las mujeres. Usted lo tiene que haber visto ahí… Así es que por favor no el diga nada a Ana María porque le va a dar un ataque, por favor… Así es que quédese tranquilo que yo lo voy a resarcir eso, y si usted me pide que no vaya más, pero pregúntele a su mamá…

Usted viene, saca eso de acá, no sé como lo van a sacar. Usted viene y tiene que sacar eso de acá ahora mismo, porque yo, sinceramente no me hace falta ni la plata ni nada… Yo directamente voy a llamar a la policía…

Bueno, ya voy para allá…

Dele…